Dios, el Mal y el Libre Albedrío

En una entrada anterior empecé una serie de entradas dedicadas a explorar el llamado “Problema del Mal”, el problema que existe en compatibilizar la existencia de Dios con la existencia de maldad y sufrimiento aparentemente injustificado en el mundo. En esta entrada voy a discutir una de las soluciones más comunes dadas al problema: que el libre albedrío otorgado por Dios al ser humano explica y justifica la existencia del mal y desolación en el mundo.Leer más »

El Argumento Ontológico Clásico para la Existencia de Dios

Como expliqué en una entrada anterior, a pesar de que a través de la historia de la filosofía se han ofrecido un gran número de argumentos para defender la existencia de Dios, tres “familias” de ellos han sido particularmente influenciales: los argumentos “ontológicos”, los “cosmológicos” y los “teleológicos”. Hablo de tres “familias” de argumentos en vez de tres argumentos porque diferentes filósofos han ofrecido diferentes versiones de ellos, a pesar de que a veces sean muy similares. En esta entrada hablaré del argumento ontológico “clásico” expuesto por San Anselmo y René Descartes.Leer más »

Introducción a los Argumentos para la Existencia de Dios

Una de las áreas más importantes de la Filosofía de la Religión consiste en el debate racional respecto de si Dios existe o no. En otras palabras, una de las preguntas fundamentales que los filósofos de la religión discuten es que tipo de razones existen para afirmar o negar la existencia de un ser como el que es descrito en las tradiciones abrahámicas (judaísmo, cristianismo e islam). Sin embargo, antes de analizar argumentos concretos, me parece conveniente hacer una topología preliminar del campo, a la vez que es necesario fijar ciertos parámetros anteriores a la discusión en sí.Leer más »

¿Puede el Jesús Histórico despertar devoción?

Como expliqué anteriormente, el Jesús Histórico, es decir el Jesús que emerge de la investigación histórica, es un Jesús muy distinto del predicado por la teología tradicional. El Jesús Histórico fue un profeta apocalíptico, un predicador itinerante que estaba convencido que el Fin de los Tiempos estaba a la vuelta de la esquina y de que era necesario prepararse para ello. El corazón del mensaje del Nazareno parece encontrarse en Marcos 1:15, “Se ha cumplido el tiempo. El reino de Dios está cerca. ¡Arrepiéntanse y crean las buenas nuevas!” Ahora bien, esta imagen de Jesús como un entusiasta apocalíptico naturalmente causa un problema a la teología tradicional, entre otras cosas porque significaría que Jesús, Dios encarnado, estaba equivocado.Leer más »